Cómo limpiar un radiador por dentro a Fondo en 5 Pasos

Antes de la llegada del invierno y las bajas temperaturas es recomendable limpiar los radiadores por dentro minuciosamente, de esa forma evitaremos el esparcimiento de partículas de polvo, los restos de óxido y al mismo tiempo haremos que el funcionamiento del mismo sea mucho más efectivo.

Sin embargo, limpiar la parte interior de los radiadores puede ser todo un reto y es por ello que hoy compartimos contigo algunos consejos muy efectivos, paso a paso, que facilitan esta tarea si es tu forma de calefacción. 

Consejos para limpiar los radiadores de casa por dentro de forma rápida y sencilla

Si has elegido como sistema de calefacción el uso de radiadores eléctricos, probablemente, con el paso de los pasos de los meses, el radiador tenga mucho polvo acumulado, así que para evitar alergias, evitar malos olores y otros problemas, lo que haremos primero es limpiar el polvo de los radiadores, así que sigue los siguientes pasos para limpiar por dentro los radiadores a fondo:

1.- Usar cepillos especiales

Lo primero que debes considerar antes de empezar a purgar los radiadores es hacerte con un instrumento limpiador de radiadores para la limpieza de los mismos, unos cepillos especiales para purgar los radiadores a fondo.

Estos instrumentos son como unas varillas largas con un cepillo, muy útil y barato, por lo que definitivamente debes comprarlo.

Si no es posible comprar este cepillo especial o quieres ahorrar, podemos, con un poco de imaginación, hacer algún tipo de artilugio casero: enrolla un trozo de tela alrededor de un alambre duro (por ejemplo un percha metálica) e introdúcelo en las partes más difíciles de llegar con la mano.

limpiar radiador por dentro

2.- Limpieza en seco

Una vez tengas la herramienta para limpiar el radiador de calefacción por dentro, lo primero que deberás hacer es la limpieza en seco. Comprueba que estén apagados y fríos.

En este caso, el proceso es muy fácil e intuitivo, solo deberás introducir el instrumento desde la parte superior por cada uno de los huecos del radiador hasta el final. 

Mientras haces esta operación, gira el instrumento sobre sí mismo para que abarques la mayor cantidad posible de espacio dentro del radiador.

Notarás como en el suelo se va depositando todo el material sucio que sale del radiador. Debes continuar repitiendo este movimiento también por los bajos del radiador mientras continúe saliendo materia sucia de esa área.

3.- Aspirar

Cuando notes que ya no sale más suciedad, el siguiente paso es el aspirado. En este caso, lo más recomendable es utilizar un aspirador de mano o si tienes un aspirador más grande, éste debe tener una boquilla especial para espacios pequeños. Incluso nos puede valer un secador de pelo.

Aspira tanto la suciedad que se encuentra en el suelo como también los restos que puedan quedar dentro del radiador.

Para ello pega la boquilla del mismo directamente en cada uno de los huecos del radiador.

Tratar de llegar lo más profundo posible con el aspirado y después deberás eliminar, nuevamente, toda la suciedad que queda en la parte inferior del aparato.

Este paso es muy recomendable, pero si no dispones de un aspirador adecuado, no hay ningún problema.

Lo que sí es imprescindible es que dispongas del instrumento anterior para limpiar profundamente cada uno de los huecos del radiador.

Por supuesto, el proceso de aspiración, si bien no es imprescindible, garantiza un mejor resultado.

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3.- Lavar con agua el radiador por dentro

Después de la limpieza en seco y posterior aspirado, llega el momento de hacer una limpieza más profunda con agua. Este paso es recomendado si llevas mucho tiempo sin limpiar el radiador, porque si lo limpias regularmente, probablemente puedas obviarlo.

Con el agua tibia podrás eliminar las manchas de suciedad más profundas.

En este caso, debes agregar una mezcla de agua tibia y jabón que no haga mucha espuma, en un pulverizador.

Pulveriza la mezcla por cada uno de los huecos del radiador y pasa el instrumento de limpieza del mismo.

Unas cuantas pasadas por cada hueco deberán ser más que suficiente para que el mismo quede como nuevo. 

Después de lo anterior, puedes pulverizar solo agua y repetir todo el proceso. Este paso tiene por objetivo eliminar cualquier residuo de jabón que haya quedado.

Como comentamos, si limpias tu radiador con frecuencia no es un paso recomendado, pero si no es el caso, es un paso muy importante para que éste quede perfectamente limpio.

4.- Proceso de secado

Los pasos anteriores son, en realidad, todo lo que necesitas para limpiar a profundidad tu radiador. Si has tenido que utilizar agua, es recomendable que dejes secar muy bien el radiador antes de encenderlo, al menos unas cuantas cuatro o cinco horas.

De ahí la recomendación de hacer este procedimiento días antes del invierno.

Por otro lado, es importante que a la hora de la limpieza con agua, utilices un pulverizador porque de lo contrario malgastarás agua y no lograrás el objetivo perseguido. También si usas mucha agua tardará más tiempo es secarse.

El pulverizador, en este caso, es la opción idónea para este proceso de limpieza. 

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5.- Termina por purgar los radiadores por fuera

Para completar el proceso de limpieza, vamos a repasar la parte externa del radiador, bastará con pasar un paño seco o bien un paño suave y ligeramente húmedo para eliminar el exceso de polvo y cualquier mancha. También puedes colocarlo debajo del radiador y entre la pared, o usar periódicos viejos y utilizar algún sistema de aspirado.

En este caso, no es necesario utilizar agua jabonosa u algún instrumento especial como sí ocurre con la parte interior del radiador. 

Este es el proceso de limpieza del radiador en general, que como has visto es muy sencillo, tanto la parte externa como interna.

Solo debes asegurarte de adquirir uno de los instrumentos específicos de limpieza para el mismo porque facilita el trabajo y es clave para llegar hasta el otro extremo. Si tienes una aspiradora de mano o con boquilla pequeña también es el momento de aprovecharla en esta limpieza.

Luego, dependiendo del material, puede haber alguna variación que a continuación te explicamos…

Cómo limpiar radiadores de hierro fundido por dentro

Para limpiar internamente el radiador de hierro fundido, sigue los siguientes pasos

  1. coloca primero unas cuantas hojas de papel de periódico en los bajos del radiador.
  2. A continuación, hay que drenar el exceso de agua de la válvula de ventilación. Abre la válvula con un par de alicates.
  3. Deja que el agua salga y cierra la válvula.

¿Y si son de metal?

La limpieza de los radiadores eléctricos de metal es más simple.

Los pasos básicos son

  1. desenchufar el radiador,
  2. utilizar un aspirador para eliminar el polvo o la suciedad y, a continuación,
  3. utilizar un paño húmedo para limpiar cualquier residuo que quede.
  4. Si hay restos de depósitos minerales, puedes utilizar una solución de vinagre y agua para eliminarlos. Asegúrate de enjuagar bien el radiador con agua limpia después.

Si tu radiador eléctrico de metal contiene agua, primero tendrás que vaciar el agua antes de limpiarlo.

Puedes hacerlo abriendo la válvula de la parte inferior del radiador. Una vez que el agua se haya vaciado, utiliza un aspirador para eliminar la suciedad o el polvo del interior del radiador.

A continuación, utiliza un paño húmedo para limpiar cualquier residuo que quede.

Y tú, ¿conoces otros métodos para limpiar un radiador por dentro de forma rápida y sencilla?

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