Cómo Preparar Un Capuchino con una Cafetera Automática

Entre las bebidas italianas más apreciadas y conocidas en el mundo se encuentra, sin duda, el cappuccino, una bebida con un sabor único que combina el intenso aroma del café con la dulce cremosidad de la leche batida, el sabor inconfundible y la nata líquida que han hecho famosa a esta bebida, que ahora se prepara en todos los rincones del mundo.

Realizado y propuesto en diferentes variantes, un buen cappuccino no es fácil de preparar, por lo que hemos decidido ofrecer en esta guía algunos consejos y pequeños trucos para ayudarte a preparar un cappuccino a la perfección: desde la elección de las materias primas, hasta el uso de varios tipos de capuchinos.

Una café cálido, cremoso y enérgico: ¡una de las mejores maneras de empezar el día!

preparar capuchino

Sin embargo, no siempre podemos permitirnos el placer de un capuchino en el bar. Entre las intolerancias alimentarias, la falta de tiempo y el deseo de ahorrar dinero, puede haber muchas razones para renunciar a este pequeño placer.

Afortunadamente en el mercado puedes encontrar diferentes tipos de productos que le permiten preparar un buen capuchino en casa. Una de ellos es la máquina automática de café, un aparato cada vez más comprado y un verdadero aliado de todos los amantes del café.

Con esta máquina no sólo se puede hacer una espuma de leche montada y suave, sino también moler los granos de café directamente para obtener un sabor intenso y un aroma único.

Hacer un buen capuchino con una cafetera automática es una operación muy sencilla, pero hay algunos pequeños trucos que, si se siguen, te permitirán obtener resultados realmente perfecto.

¿Cuáles son esos secretos? Veámoslos juntos en este artículo!

Si todavía estás indeciso sobre qué máquina de café automática comprar, te sugerimos que eche un vistazo a nuestra guía de compra de las mejores cafeteras automáticas, donde encontrarás toda la información para elegir el producto más adecuado para tus necesidades.

Leche y Café

El capuchino perfecto contiene unos 165 mililitros de líquido: 25 ml de café espresso y el resto de leche entera de vaca pasteurizada que, una vez montada, debe alcanzar el borde superior de la taza.

La calidad de estos dos elementos es, por lo tanto, fundamental para el éxito de nuestro capuchino, así como la temperatura de la leche que no debe superar los 65/70 grados, ya que, de hecho, produce un aroma desagradable y la espuma no se forma correctamente.

También la relación entre estos dos elementos es fundamental, si de hecho la crema de leche es excesiva el sabor del café será diluido y más similar al del latte macchiato, si en cambio es demasiado poco, el capuchino será demasiado fuerte con un sabor de café muy marcado.

Para ajustar correctamente, es importante usar una taza de la capacidad correcta (165 ml) y llenarla con espuma hasta el borde superior. La crema también debe ser densa y aterciopelada y tener un hermoso color claro de leche con un ligero velo de café.

Hablemos ahora de los pasos a seguir para obtener un buen capuchino, analizando tanto los ingredientes como los accesorios necesarios para su preparación y explicando el proceso para batir la leche de forma óptima.

Pasos para preparar su capuchino con la cafetera automática

1. El café

El primer paso para el éxito de nuestro capuchino es la preparación de un café como debe ser, el sabor final, de hecho, depende en gran medida del sabor del café que se utiliza para prepararlo.

El uso de un café de calidad es sin duda un excelente punto de partida, así que elije un café de buena calidad, molido (ideal son 7/8 g) o en cápsulas dependiendo del modelo de máquina a tu disposición, y prepare tu espresso que debe tener un poco de crema en la superficie y liberar un aroma rico e intenso.

Para obtener el mejor resultado, el café debe ser dispensado lentamente para extraer al máximo sus cualidades organolépticas, el tiempo ideal es entre 21 y 24, acercándose a los 24 segundos el espresso obtenido será más dulce.

El tiempo y el método de extracción dependen obviamente del tipo de máquina utilizada, en algunos modelos es posible controlar la duración de la extracción modificando la presión ejercida sobre el filtro para bajar el espresso lenta y tranquilamente.

2. La leche

La leche es el segundo elemento que compone el capuchino y su elección tiene la misma importancia que la del café, es importante elegir el tipo y la calidad más adecuada para garantizar el éxito de nuestro capuchino.

Elije siempre leche fresca, preferentemente la leche entera porque es más sabrosa y rica en sabor y le permite obtener una crema más rica debido a la mayor cantidad de proteínas que contiene. Puede usar leche descremada o de soja si lo prefieres…

La leche se debe utilizar fría (1º, 4º C) y es mejor evitar calentarla varias veces, de hecho este proceso no sólo altera su sabor dejando un sabor quemado, sino que también hace que la leche sea menos digestible y menos apta para ser ensamblada.

Si tienes tiempo puedse poner la jarra de metal en el refrigerador o en el congelador y dejarla enfriar, de esta manera la leche se calentará más lentamente facilitando la operación y disminuyendo el riesgo de sobrecalentamiento.

Como ya dijimos, para obtener una espuma perfecta la leche no debe superar la temperatura de 65/70 grados, algunas jarras están equipadas con termómetro incorporado, pero para evitar el sobrecalentamiento también se puede utilizar un simple termómetro de cocina para alimentos líquidos.

3. La taza

El capuchino se sirve en un tipo específico de taza. Es un poco más grande que la clásica taza de espresso, con una abertura bastante amplia (para poder crear y exhibir decoraciones) y una capacidad ideal de 165 ml. Generalmente el blanco y la porcelana también son bastante buenas para mantener el calor por más tiempo.

4. La Jarra

La jarra de leche de acero inoxidable es ideal para el montaje de la leche y debe estar provista de una salida para que la nata pueda verterse más fácilmente. Se prefieren los de forma redondeada en la parte inferior, lo que permite retener más el calor en el interior, favoreciendo la absorción de aire por la leche.

5. Dosificación de la leche

Vierte la cantidad deseada de leche en la jarra, la cantidad correcta de leche para hacer un capuchino es de 100 ml. Trata de no pasarte con las dosis, ya que si la leche es mucha,  acaba diluyendo el café penalizando el sabor general del capuchino. La leche montada incorpora aire y aumenta mucho su volumen (aproximadamente el doble), así que asegúrate de que la capacidad de la jarra es suficiente y llénala hasta la mitad.

6. Preparación de la máquina de café

Las máquinas de café en el mercado son de muchos tipos y modelos diferentes, cada una con características específicas y formas de uso, por lo que te recomendamos que leas siempre el manual de instrucciones con mucho cuidado antes de proceder con el uso, tanto para la dispensación de café como para el uso del tubo de vapor.

En principio, sin embargo, podemos decir que antes de proceder al espumado de la leche es aconsejable accionarla durante unos segundos para calentarla bien y drenar la condensación que pueda haberse acumulado.

1. Elije el contenedor adecuado

El primer truco para obtener un capuchino perfecto es elegir el recipiente adecuado para evitar la suciedad y el desperdicio. En efecto, durante la fase de ensamblaje de la leche, la espuma aumenta considerablemente el volumen de la leche, por lo que será necesario elegir una jarra baja y ancha.

Por último, recuerda que es aconsejable utilizar una jarra con asa, para evitar quemaduras.

2. Llena el tanque y bate la leche

Después de elegir el envase adecuado, puede proceder con el proceso de fabricación del capuchino, comenzando por el llenado de la jarra. Nuestro consejo es montar alrededor de 100 ml de leche a la vez, ya que esto te permitirá obtener los mejores resultados.

Otro pequeño truco para obtener un capuchino óptimo es utilizar leche fría: la diferencia de temperatura entre el vapor y el líquido permitirá obtener una espuma más espesa y estable. Después de llenar el depósito se puede proceder a la preparación de la espuma de leche. Para ello, deberás activar el suministro de vapor, utilizando el botón o la palanca de su máquina.

Luego poner la crema dentro del tarro con la leche, recordando que debe estar sumergida en la leche y que la punta casi debe tocar el fondo del recipiente.

Sin embargo, es aconsejable mover el recipiente para obtener mejores resultados, ya que girando el recipiente durante la dispensación será posible obtener una espuma más homogénea y compacta.

Normalmente toma 2 minutos de preparación de vapor para  montar 100 ml de leche. Ajusta deteniendo la dispensación cuando sientas que ha logrado la consistencia deseada.

3. Preparar el café

El último paso que queda por dar es la preparación del café. Transfiere la espuma de leche a una taza o vaso transparente y continúa con la dispensación del espresso. Usando un cristal transparente notarás un hermoso juego de colores y texturas: el café se depositará bajo la espuma, creando diferentes niveles de tonos de blanco y marrón.

4.-Decorar la superficie del capuchino

Una vez que estés familiarizado con estas operaciones, puedes probar algunas decoraciones en la superficie de tu capuchino, ya que la espuma de leche, al ser espesa y cremosa, se presta bien para ser “dibujada”.

Las decoraciones pueden ser muy simples, como “la flor” o “el corazón”, pero también extremadamente complejas y los mejores camareros pueden crearlas simplemente vertiendo la crema con movimientos secos y decisivos de la muñeca.

Se pueden crear decoraciones más sencillas con cacao en polvo o cobertura, una especie de jarabe o salsa espesa que se usa en la pastelería para adornar, y usando plantillas especiales.

El cacao en polvo, el chocolate picado, el azúcar en bruto, la canela u otras especias se pueden utilizar para aromatizar el capuchino y, por lo general, se espolvorean en la superficie de la bebida terminada; antes de servir la leche, también se puede derretir un poco de chocolate dentro del café, para un capuchino aún más sabroso!

También intenta untar un poco de cacao en polvo en la taza, antes de añadir la leche, obtendrás un efecto interesante.

cafe cappuccino

Y ya está! Tu capuchino ya está listo, todo lo que tiene que hacer es adornarlo con un poco de cacao y probarlo!

La historia del nacimiento de los capuchinos es bastante confusa, de hecho hay diferentes versiones sobre este tema que tienen en común la derivación del nombre del color de la bebida que recuerda el del hábito de los frailes capuchinos.

La historia más acreditada, de hecho, es la que atribuye el origen de la bebida al fraile de la orden capuchina Marco da Aviano que fue a un bar de Viena, donde había sido enviado en 1683 por el Papa para convencer a las potencias europeas de una coalición militar contra los turcos que lo asediaban, pidió leche para endulzar el sabor excesivamente intenso del café, a la vista del color obtenido con esta mezcla el camarero exclamó “¡Kapuziner!”que ha permanecido como su nombre desde entonces.

El capuchino, tal y como lo conocemos hoy en día, nació  en los años 30 del siglo XX con la invención de las máquinas de café espresso que permitieron añadir la crema clásica y suave.

Estaremos encantados de escucharte!

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